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 De que te quiero, te quiero

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Anita Misaki
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MensajeTema: De que te quiero, te quiero   Jue Oct 15, 2015 9:22 pm

Capítulo I.

Tsubasa por fin iba a cumplir su sueño de irse a Brasil a convertirse en un jugador profesional, después de haber ganado por tercera vez consecutiva el torneo nacional. Todos sus amigos estaban allí para despedirlo y desearle toda la suerte del mundo.

-Tsubasa, mucha suerte en Brasil, demuestra lo buen jugador que eres – dijo Taki
-Tú puedes con esos brasileños, enséñales qué fútbol jugamos los japoneses – agregó Izawa
Por supuesto que sí, espero convertirme en el mejor de todos. Muchas gracias amigos.
-Sanae ¿Quieres armarte de valor de una vez y decirle lo que sientes? Se va a marchar sin que sepa tus sentimientos – gruñó Yukari a su amiga en voz baja
-No Yukari ¿De qué serviría? Me haría más daño decírselo y que él me dijera que no me corresponder por la distancia. Estará varios años allí – confesó entristecida.
De verdad que no te entiendo Sanae, no estoy de acuerdo contigo, pero si es tu decisión…
¡Eh, Yukari, Sanae! ¿Es que no vais a despediros de Tsubasa? – les llamó la atención Ishizaki, ya que ambas estaban un poco alejadas.
¿Eh? Sí, claro – Sanae se acercó tímidamente – Mucha suerte Tsubasa, espero te conviertas en un gran futbolista profesional
-Gracias Sanae – sonrió un poco entristecido.
-Capitán, me encantaría poder irme contigo a Brasil y así animarte y apoyarte – dijo Kumi lloriqueando. – Te vamos a echar de menos
-Yo también a todos vosotros, estaremos en contacto. Mucha suerte con los exámenes de ingreso, seguro que los pasáis sin problemas – en ese momento se acercó el autobús que lo llevaría hasta el aeropuerto – Me tengo que ir.
-¡Estamos todos contigo! ¡No nos perderemos detalle de tu carrera! ¡Mucha suerte! – les gritaban sus compañeros mientras el autobús se alejaba.
-Capitán, te marchaste y no le dijiste nada a sempai… – susurró Kumi – Me prometiste que se lo dirías
-¿Dijiste alguna cosa Kumi?
-Nada, nada, que lo echaremos mucho de menos.
-Así es, pero este fue su sueño y tiene que cumplirlo
-Tsubasa…

_______________________________________


Un año después, Sao Paulo, Brasil…

Tsubasa entró sin problemas en el equipo del Sao Paulo y demostró que los japoneses también sabían jugar al fútbol, que su técnica era asombrosa. Entabló una buena amistad con Pepe, un compañero de su equipo.
Ambos vivían en un apartamento en la última planta de un edificio, con apenas dos habitaciones, un cuarto de baño, cocina y sala de estar. Los dos chicos llegaban de su entrenamiento matutino con el equipo, cuando desde el rellano oyeron el teléfono.

-¿Ese es nuestro teléfono Tsubasa?
-Creo que sí, apresúrate – el chico sacó sus llaves y abrió la puerta mientras su amigo lo descolgaba
-¿Quién es? – preguntó en portugués – Sí, en seguida se pone. Tsubasa, es para ti.
-¿Para mí? ¿Quién?
-Es una chica y habló en japonés, por lo que tiene que ser una amiga tuya de tu país. ¿Alguna novia tal vez? – se burló, haciendo que el chico se sonrojara.
-¡Trae acá! – le arrebató el teléfono – Soy yo, Tsubasa.
-¡Capitán! Cuanto tiempo sin hablar contigo
-Hola Kumi, sí que es cierto ¿Cómo estás?
-Estoy muy bien. ¿Sabes? Los demás me dijeron que llevas tiempo sin llamar y ya que tú no lo hiciste preferí hacerlo yo.
-Lo siento, estuve un poco ocupado últimamente. Prometo llamar a los demás muy pronto.
-¿Y a Sanae también?
-¿Qué quieres decir? – preguntó sin comprender
-Ella nos contó que no le hablaste, sólo te comunicabas con Ishizaki. ¿Por qué capitán? ¿Por qué no le confesaste tus sentimientos antes de irte? Me prometiste que lo harías – le replicó
-Yo…Lo siento Kumi, no pude hacerlo. Además, sería muy egoísta por mi parte decirle que me esperara.
-¿Por qué eh, capitán? ¿Por si te enamorabas allí?
-Claro que no. Sólo que…La distancia no es un buen aliado. – Pepe le hizo señas indicándole algo, por lo que se apresuró a colgar – Lo siento Kumi, tengo que colgar,  me alegro haber hablado contigo, saludos a los demás.
-¡Capitán espera! – pero ya era demasiado tarde, no había nadie en el otro lado.
-¿Quién era, tu novia?
-¿Kumi mi novia? Para nada, es una amiga. Quería saber por qué no llamé a mis amigos durante este tiempo.
-Es normal, ya que no entiendo por qué no los quisiste llamar.
-Bueno, digamos que tampoco es que tuviese mucho tiempo para poder hacerlo. – se encogió de hombros - ¿Qué era lo que me estabas diciendo por señas?
-Pero por llamar un minuto no pierdes tiempo… - susurró – Ah, sí. Se te olvidó hacer la compra y no tenemos para comer.
-¿A mí? Pensé que lo harías tú.
-Creo recordar que te dije que esta semana te tocaba a ti – se cruzó de brazos.
-Pues yo no recuerdo tal cosa.
-Bueno, fuera como fuere, no tenemos para comer. ¿Qué tal si salimos?
-No nos queda más remedio que salir.

Los chicos salieron de su departamento para poder almorzar algo, ya que a ninguno de los dos se le ocurrió la idea de hacer la compra. Iban por la calle haciendo pases con el balón (a estos dos no le enseñaron que es peligroso ir por el balón por la calle -.-‘) cuando este, salió rebotado en una farola y estaba a punto de darle a dos personas que estaban a pocos metros de ellos.

-¡Cuidado! – gritó Pepe para que se dieran cuenta que iba directo hacia ellos. Las dos personas se dieron la vuelta y una de ellas paró el balón con una mano con mucha facilidad. – Guau, eso fue asombroso – exclamó cuando se acercaron
-Es peligroso estar con el balón en plena calle, ya sois mayorcitos para saberlo. – gruñó una chica rubia, que fue quién paró el balón.
-Lo sentimos mucho,  no era nuestra intención. No volveremos a hacerlo – se disculpó el brasileño.
-¿Cómo paraste eso? Vale, no llevaba mucha fuerza, pero desde tu posición, ese giro tan rápido y esos reflejos… - se asombró Tsubasa
-Fue fácil hacerlo. – se encogió de hombros – Por cierto, me llamo Anita y este es mi hermano Pepe (este Pepe es el personaje que yo creé que es el hermano gemelo de Anita, él es rubio y medio alemán-japonés, nada que ver con el Pepe que sale en la serie y es propiedad de Yoichi Takahashi).
-Anda, te llamas igual que yo, también soy Pepe y este es mi amigo Tsubasa, encantado.
-¡Vaya, qué coincidencia! – rio – Sois los jugadores del Sao Paulo ¿Verdad?
-Veo que nos reconocisteis. Sí, somos nosotros – sonrió el brasileño.
-Claro, sabemos perfectamente quiénes sois.
-Bueno, supongo que a él lo conoceréis más fácilmente, ya que es japonés. Porque sois japoneses ¿No?
-Se podría decir que en parte sí. Pero llevamos bastantes años viviendo aquí. Por supuesto, todo japonés sabe quién es Tsubasa Ozora. – el nombrado se sonrojó.
-Tampoco es para tanto… - dijo avergonzado
-Bueno, será mejor que nos vayamos, se nos hace tarde.
-Cierto, gusto en conocerlos y la próxima vez tened más cuidado con el balón – se los devolvió y ambos hermanos se marcharon.
-Con qué facilidad detuvo el balón.
-Ey Tsubasa, deja de estar embobado. ¿Es bonita verdad?
-¿Eh? – seguía en su mundo
-Venga, vamos a comer de una vez, tengo mucha hambre. ¿Es que tú no?
-Esto…sí, vamos.

A la mañana siguiente, como todas las demás, se marcharon al entrenamiento matutino. Allí les informaron que uno de los equipos de la categoría femenina tendría que entrenar en el mismo lugar que ellos, por lo que tenían que compartir el lugar de entrenamiento.

-Pero ¿Cómo vamos a tener que compartir la cancha? No podremos entrenar bien señor – dijo uno de los jugadores
-Será un poco incómodo y caótico, pero tenemos que compartirlo. Espero que os portéis bien y no molestéis demasiado.
-No se preocupe señor, no nos importará. Tener a un montón de chicas tiene que ser genial. – agregó otro con una sonrisa pícara.
-Definitivamente no me fío de vosotros, por eso mismo quién moleste a las chicas se quedará sin jugar en el próximo partido. ¿Entendieron?
-Pero entonces los que sean suplentes lo harán, ya que les dará igual no jugar en el siguiente partido por ser suplentes, eso no vale. – se quejó otro.
-En ese caso no jugará en toda la temporada. ¿Alguien quiere probar entonces?
-¡No señor, por supuesto que no!
-Así me gusta – sonrió satisfecho. – Y ahora todo el mundo a entrenar.

El equipo empezó con sus ejercicios, cuando el equipo femenino apareció. Aprovechando que ambos entrenadores se acercaron a saludarse y hablar, más de uno no le quitaba ojo a las chicas.

-Pero miren eso, así vestidas están preciosas
-No hay nada que excite más que una chica vestida con la indumentaria de fútbol, ¿O me equivoco chicos?
-Claro que no te equivocas, mira aquella morena con coleta, la número siete.
-¡Oigan no se distraigan, que os estoy vigilando! Estos chicos, en seguida se descuidan.
-Es normal, la culpa fue nuestra, no debíamos haber aceptado a entrenar aquí, con nuestra presencia sólo conseguiremos distraer a tus jugadores. – se disculpó el entrenador del equipo femenino.
-No te preocupes, los tengo bien amenazados – y se echó a reír.

El entrenamiento por fin llegó a su fin, de este modo los chicos podían acercarse a las chicas, ya que estaban deseando. Cada uno se acercó a una, que más de uno ignoró y se marchó a los vestuarios.

-Oye Tsubasa amigo, mira aquella chica. – dijo Pepe
-¿Cuál? Hay varias, por si no sabías.
-La del número diecisiete, la portera. – él le hizo caso a su amigo  y miró - ¿Crees que es ella?
-Se parece mucho, pero sería mucha coincidencia.
-Yo creo que sí es, además, recuerda cómo paró el balón, sólo alguien que tenga cualidades de guardameta podría hacerlo con tanta facilidad.
-Tienes razón Pepe pero… - cuando se dio cuenta, su amigo ya se había acercado a la chica.
-Hola ¿Te acuerdas de mí?
-Ah, vaya, Pepe ¿Verdad? – él asintió - ¿Qué tal, un duro entrenamiento?
-Para nada. Fue bastante animado, ya que estáis aquí.
-Ya veo. ¿Pero de verdad pudisteis concentraros? – empezó a reír
-Si te soy sincera, nos costó la vida – y rio también – Por cierto, no sabía que eras jugadora de fútbol.
-Pues sí, eso parece. – en ese momento apareció Tsubasa – Hola Tsubasa – le dedicó una sonrisa
-Hola – saludó nervioso - ¿Eres jugadora de futbol?
-Todo parece indicar que sí.
-No, está aquí y así vestida por gusto, no te digo – respondió Pepe
-Por eso paraste con facilidad ese balón. Algún día iré a un partido tuyo para verte jugar.
-Ay no, por favor, qué vergüenza – se sonrojó
-Ya vino Tsubasa, yo sobro totalmente…Bah, mejor me marcho, total, no me van a hacer ningún caso.
-¿Qué dices? Seguro que será muy difícil anotarte un gol (yo me dejo que me anotes todos los que quieras Tsuby n.n jijiji)
-Bueno, depende de cómo sea el equipo de fuerte.
-¡Ozora, a los vestuarios que nos tenemos que ir! – se oyó al entrenador
-Eh…creo que te está llamando tu entrenador.
-¿Qué?
-Tu entrenador, te llama – le indicó con el dedo
-Cierto…Será mejor que me marche. Esto…Si quieres podemos quedar algún día – titubeó nervioso
-Claro, por mi perfecto. – se soltó su cabello, que lo tenía recogido por una trenza, haciendo que este llegase hasta su cintura - ¿Te parece bien mañana? Yo tengo el día libre.
-Sí, yo también tengo el día libre, así que me viene muy bien.
-Entonces nos vemos mañana aquí mismo en la puerta a las doce ¿Qué piensas?
-Que aquí estaré.
-De acuerdo, adiós. Despídeme de Pepe, parece que ya se marchó – se dio media vuelta.
¿Cómo se apellidará? Ni le había preguntado ni se le veía el dorsal con el cabello suelto. Bueno, ya se lo preguntaría mañana. Se fue corriendo a los vestuarios, se duchó y se cambió, era el último que quedaba. Salió y Pepe estaba en la puerta esperándole.
-Hasta que te dignas a salir. – dijo medio molesto
-Lo siento Pepe, me entretuve un poco. ¿Cuándo saliste que ni me di cuenta?
-¿Y cómo te ibas a dar cuenta si estabas muy a gusto hablando con la chica? – él se echó a reír
-¿Pero qué te pasa? Te fuiste porque quisiste, nosotros no te echamos.
-Quizá no me echarais, pero sí me ignorasteis. Si te parece me quedaba ahí ignorado.
-No digas tonterías Pepe, nadie te ignoró.
-Que va – bufó – Y bueno, ¿De qué hablaste con ella?
-Pues quedé mañana con ella – respondió un poco avergonzado.
-¡Míralo, el que sólo pensaba en fútbol y mañana tiene una cita con una chica!
-No es una cita Pepe y no grites así.
-¿No es una cita? ¿Entonces qué es?
-Pues…sólo quedamos, como dos amigos suelen hacer. Venga, vamos para casa que tengo hambre.
-Si te sonrojas es por algo. ¿Qué pasa, te gusta? Eso es lo que se dice amor a primera vista.
-Déjame en paz ya, no me molestes.

A la mañana siguiente Tsubasa se despertó nervioso. ¿Por qué diablos se sentía nervioso? Si sólo era quedar con una amiga (bueno, eso de amiga…la acaba de conocer xD). Se duchó, se puso unos vaqueros (vaqueros? O_O), una camiseta medio ajustada de color azul y unas converses del mismo color, se echó un poco de agua en su rebelde cabello, colonia y listo.

-Vaya, vaya ¿Vas a la conquista? – se burló su amigo al verlo
-No digas tonterías Pepe, me vestí normal.
-Normal no, así no sueles ir siempre o casi siempre. Oye que si quieres un poco de intimidad me mandas un mensaje al celular y me voy a dar un paseo – le guiñó el ojo
-¿Pero qué dices? Yo no pienso hacer nada idiota. Me voy.
-Que te vaya muy bien – seguía riéndose desde la cocina.
Justamente cuando Tsubasa llegaba a la puerta del lugar de entrenamiento, hacía lo mismo Anita. La chica también llevaba unos vaqueros, un poco desgastados, una camiseta de tirantes blanca y también unas converses, pero de color blanco.
-Siento el retraso – se disculpó la chica.
-¿Pero qué dices? Si son justamente las doce ahora – miró su reloj de muñeca – Has sido muy puntual.
-Por lo que veo tú también sueles ser puntual.
-Sí, digamos que suelo serlo – sonrió - ¿Y a dónde te apetece ir?
-Pues…La verdad que no sé.
-Uhm… ¿Te gustaría ir a dar un paseo por la playa? En el paseo marítimo podríamos tomar un helado.
-Me gusta la idea, vayamos – y ambos chicos empezaron a caminar.
No muy lejos de ellos, un hombre que pasaba por ahí los observaba. Su expresión se tornaba de disgusto. No le gustó para nada.

Fin del capítulo I.

_________________


* .. Debes luchar por lograr tus sueños, aunque tu alma y cuerpo se consuman en el intento de alcanzarlo .. *
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Mary Ozora
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MensajeTema: Re: De que te quiero, te quiero   Vie Oct 16, 2015 10:25 pm

Este también es uno de mis favoritos, aunque esté Sanae de por medio ya no me agrada tanto la idea. Pero de igual manera lo leo encantada! Eso es fijo! Pepe y Pepe jajajaja buenísimo, si es que vaya la casualidad que dos iguales de nombre xD cuando los nombres tendrás que especificar si andan los dos en la misma escena xD jajaaja
Y estos niños... no pierden el tiempo en tener ya su cita! ayyyyy
Continualo andaaa Very Happy
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De que te quiero, te quiero
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